225 docentes de San Luis se diplomaron en Inteligencia Artificial para el aula
¿Qué cambia cuando un maestro o una directora aprende a usar Inteligencia Artificial? Cambia lo que pasa adentro del aula. Y eso, al final del día, nos afecta a todos: a los chicos, a las familias, a los barrios. Este…
¿Qué cambia cuando un maestro o una directora aprende a usar Inteligencia Artificial? Cambia lo que pasa adentro del aula. Y eso, al final del día, nos afecta a todos: a los chicos, a las familias, a los barrios.
Este jueves, el gobernador Claudio Poggi entregó certificados a 225 docentes y directivos que completaron la Diplomatura en Inteligencia Artificial para la Enseñanza y la Innovación Educativa, una formación impulsada por el Gobierno provincial y dictada por la Universidad Austral. Entre los graduados hay docentes de los departamentos Pedernera y Dupuy, lo que muestra que la propuesta llegó a distintos rincones de la provincia.
Poggi felicitó a los participantes y destacó que son parte de la primera cohorte —es decir, el primer grupo— que cursó y aprobó esta diplomatura. “Ustedes son parte de la primera cohorte de docentes y directivos que han cursado y aprobado esta diplomatura dictada por la prestigiosa Universidad Austral”, les dijo, y los reconoció “por haber tomado la decisión de cursarla y seguirla hasta el final”.
La idea central de la diplomatura es clara: la Inteligencia Artificial —eso que hace que una computadora o un celular pueda aprender, responder preguntas o generar textos— es una tecnología que llegó para quedarse. Pero nadie cree que vaya a reemplazar a un docente. Porque no hay algoritmo que motive a un alumno, que lo escuche, que lo impulse a crecer.
Pilar Suárez, coordinadora de Calidad de la Diplomatura en Inteligencia Artificial, habló en representación de la casa de estudios y puso el dedo en la llaga: “La inteligencia artificial, como nos han escuchado en las distintas clases con el doctor Bellomo, no es una tecnología más, es una tecnología disruptiva, que cambió y va a seguir cambiando nuestras formas de acceder al conocimiento, nuestras formas de trabajar y nuestras formas también de vincularnos, de encontrarnos con el otro”.
Y agregó algo que vale la pena pensar: “Hoy discutimos si la inteligencia artificial tiene que entrar o no al aula. Pero me parece que la pregunta es otra; lo más importante es preguntarnos para qué, cómo y, fundamentalmente, al servicio de qué sistema educativo se va a poner”.
Suárez también les pidió a los docentes que lleven a sus alumnos más allá de las herramientas: que salgan al mundo “no solamente con más conocimientos y más herramientas tecnológicas, sino también con mejores preguntas, con criterios para tomar decisiones, con curiosidad, y con la capacidad, sobre todo, de construir con otro”.
Si tenés hijos o nietos en la escuela, esto significa que sus maestros están más preparados para acompañarlos en un mundo donde la tecnología ya forma parte de la vida cotidiana. Y si sos docente y todavía no te sumaste, vale la pena estar atentos a las próximas convocatorias.


